Lucia

LUCÍA

Quiero empezar escribiendo mi testimonio dando las GRACIAS a la Doctora Lu;

GRACIAS LU por ayudarme a conseguir mi sueño de volver a ser mamá. Gracias por ser una excelente profesional y una persona con una gran calidad humana, preocupada por el bienestar de sus pacientes.

Conocí a la Doctora Lu investigando por Internet sobre infertilidad y encontré una entrevista a la Doctora que hablaba sobre el problema del "útero frío" y cómo solucionarlo a través de la acupuntura y no dudé en contactar con ella, pues sabía que no iba a perder nada y por lo contrario podía ganar mucho!  
Recomiendo la acupuntura en todos los ámbitos, no sólo para problemas de fertilidad... es una terapia no invasiva y con el tiempo efectiva. Mi marido, que era "reacio" a la acupuntura, tuvo que someterse a alguna sesión, y la verdad que quedó sorprendido de lo bien que le fue. No solamente para mejorar la calidad de su muestra, si no también para otras dolencias que consultó a la Doctora, como taquicardias que tenía, dolores de espalda, sinusitis... y sin necesidad de tomarse medicación. 

No pienso dejar la acupuntura, estoy segurísima que aporta beneficios en varios ámbitos que son más que evidentes! Es muy importante escuchar tu cuerpo para darle lo que necesita. El ritmo de vida que llevamos, el estrés, los nervios, el insomnio...tan típicos y normales en nuestras vidas y tan negativos para que logremos el éxito en los tratamientos... y la acupuntura tan importante para poder combatir todos esos efectos negativos, aunque eso sí, hay que ser perseverante, muy constante y mantener una actitud positiva... tener la mente abierta, pues hay que creer en la acupuntura, y sobretodo en los consejos de la Doctora Lu.

Quiero explicaros mi experiencia. Me llamo Lucía, tengo 38 años y soy mamá de un niño de 4 años y desde hace un poco más de tres meses, de una niña.

Después de estar un año intentando tener un bebé, mi marido y yo, empezamos a someternos a varias pruebas para ver si teníamos algún problema. Todas las pruebas salieron correctas, de manera que los médicos nos diagnosticaron "infertilidad desconocida". Empezamos a someternos a varias inseminaciones artificiales, pero no logramos nada. No podía creerlo, no quería... por qué... pero nunca, nunca perdí la esperanza y las ganas de seguir luchando. Cambiamos de centro, y nos sometimos a unas sesiones más de IA, pero sin éxito. Nos propusieron pasar a FIV y así lo hicimos. Mi cuerpo "fabricaba" muchos ovocitos, pero seguramente no eran de buena calidad. Me transfirieron 2 frescos, y congelaron 1. Después del fracaso de la 1ª FIV fuimos a buscar el congelado sin esperanzas, y me quedé embarazada! no me lo podía creer!!! pero cuando fuimos a hacernos la primera eco, no se veía nada... nos hundimos. Que mal rato, que mal día, no podía dejar de llorar... pero si la beta había dado positiva, por qué no estaba??? pero los médicos me dijeron que tenía que entender que por lo menos, podía quedarme embarazada, y que es muy difícil que la pareja logre el éxito en su primer intento de FIV. Después de varios días y de no dejar de darle vueltas, pensé que de algo me tenía que servir ese positivo! sí, tenía que seguir luchando! pero cambié de centro nuevamente, pues ese no me inspiraba confianza y no me gustó el trato ni la poca humanidad a la hora de tratar a los pacientes, no éramos personas sino números, y para hacer tratamientos de estos, que tanto suponen económicamente y sobretodo emocionalmente tienes que sentirte a gusto, cómodos en el trato. 

Cambiamos y conocimos a un excelente doctor y en el próximo intento de FIV, que era la segunda vez, me quedé embarazada de gemelos! Aunque era y me sentía muy feliz, no podía evitar pasar nervios y tener miedo, mucho miedo... y más cuando a las 8 semanas uno de los dos se paró. Pasé un embarazo muy feliz pero no os negaré que con muchos nervios y mucho miedo. Por suerte todo fue bien y hoy tengo un niño precioso de 4 años, mi pequeño gran tesoro! Como nos quedaron congelados, fuimos a buscarle un hermanit@ cuando todavía no tenía 1 añito, pues no sabíamos el tiempo que pasaría hasta volver a lograrlo. Nos llamaron que no habían sobrevivido a la congelación. Sabía que no sería fácil, pero también sabía que sería perseverante en esa lucha.

Nos sometimos a otra FIV y me transfirieron dos y congelaron dos también. La beta dio positiva pero bajita y poco a poco fue bajando hasta que no llegaba ni a la primera eco. Con los congelados no conseguimos nada. En una siguiente FIV lo mismo, y ya vi que no era nada normal, hasta que visité a la Doctora Lu. Ella vio que tenía prisa, y me enseñó que tenía que aprender a escuchar mi cuerpo. Ver que aún no estaba preparado. Y así lo hice, empezaba a visitarme con la Doctora un mes de Junio, iba cada semana y en Marzo del año siguiente me sometí a otra FIV. En este caso, no salieron tantos ovocitos, pero sí de buena calidad y logré quedar embarazada! A partir del tercer mes las visitas con la Doctora fueron más espaciadas, pero no dejé de visitarla, pues sabía y así lo sentía mi cuerpo que la acupuntura me estaba ayudando a encontrarme muy bien, a controlar los ardores, a tener mejor la circulación...)

Una vez más le doy las gracias a la Doctora Lu, porque nos ha dado el regalo más valioso que te pueden dar en esta vida y es tener un hij@! Y como os he dicho anteriormente, no pienso dejar de visitarla. Creo que si no hubiera tenido tanta prisa por tener un bebé, lo hubiera conseguido sin tratamiento y ella también lo cree.

Os deseo mucha suerte a todas y os recomiendo la Doctora Lu, estáis en buenas manos! Seguid sus consejos y escuchar vuestro cuerpo sin dejar de ser constantes.