Mariona

Soy Mariona, tengo 34 años y soy madre de mellizos desde hace 8 meses. Quiero escribir estas líneas para explicar mi historia y el papel que ha jugado la acupuntura (en manos de la Dra.Lu) en el logro de mi sueño. 

Tras más de un año sin conseguir el embarazo de forma natural, decidimos mi marido y yo ponernos en manos de profesionales para valorar nuestro caso. Tras varias pruebas, detectaron que tenía baja reserva ovárica y que metafóricamente "mi coche se estaba quedando sin gasolina". Recuerdo aquéllas palabras como si fuera hoy, con 32 años veía como se cerraba una puerta para alcanzar mi mayor sueño en la vida. Teniendo en cuenta que nuestro objetivo era claro, decidimos realizar el tratamiento oportuno según indicaron los médicos. Me sometí a mi primera FIV con todo lo que ello conlleva , económica y emocionalmente. Nervios, dolores e inquietudes fueren presenten en este ciclo. Tras el paso por quirófano recibí la primera llamada: obtuvieron 7 ovocitos de los cuales 5 eran maduros. Las horas de espera hasta la segunda llamada fueron largas: 4 habían fecundado. Dos días más tarde en la consulta conocimos los resultados del diagnóstico genético preimplantacional DGP:"Tengo malas noticias. Todos los embriones tienen alteraciones genéticas". Un jarrón de agua fría cayó encima mío. En ese preciso instante tuve claro que tenía por delante una larga carrera de obstáculos. Mi pregunta , con lágrimas en la cara fue: ¿y qué puedo hacer yo para intervenir en mi cuerpo aunque sea con mínimas probabilidades de efecto en los resultados?". Agradeceré toda la vida a mi ginecóloga que me indicó (en contra de su corriente occidental) que aunque médicamente no estaba demostrado, había una correlación positiva entre logros de embarazo y acupuntura. Desde la medicina occidental , me recomendaron la medicina oriental y me puse en contacto con la Dra Lu. Siempre he pensado que el cuerpo es una única unidad y que tratarlo como un todo es esencial para tratar cualquier patología. Mi primera sesión con Lu fue interesante puesto que ya detectó que tenía deficiencia de regulación de energía en algunas zonas de mi cuerpo (pies fríos, manos fríos, problemas intestinales...): varios síntomas que mostraban que tenía un estancamiento de energía y por tanto mis órganos padecían por ello. La Dra Lu me comentó que debía darle tiempo a mi cuerpo para mejorar; en ese instante pensé que esperaría unos meses para someterme a una segunda FIV y que debía preparar mi cuerpo. En dos únicas y primeras sesiones pude constatar los efectos de la acupuntura; en este caso en la menstruación puesto que los dolores fueron mínimos comparado con mis ciclos habituales hasta la fecha. Pregunté cuantas sesiones podrían ayudar a preparar mi cuerpo, recuerdo que sin ánimo de influir en mi decisión, me contestó que almenos una semanal. En ese instante pensé que mínimo dos a la semana (e incluso tres alguna). Estuve tres mesos seguidos sometiéndome  a acupuntura, realizando ejercicios recomendados... hasta que decidí no esperar más y someterme a la segunda FIV. En este caso probaron tratamiento hormonal distinto y los resultados tampoco fueron satisfactorios: óvulo dominante y por tanto no podían extraer varios ovocitos. Se abortó el tratamiento y por tanto no pasé ni por quirófano pero sí me sometí a todo el tratamiento hormonal previo.

Era fin de año y aún con el segundo fracaso en mente tenía claro que la acupuntura aportaba beneficios positivos a mi cuerpo. La Dra Lu comentó en varios ocasiones que el impacto del ritmo de vida actual, el estrés y los nervios eran efectos contrarios al éxito en estos tratamientos.  Por ello quiero trasladar que la actitud y la perseverancia son la clave de cualquier propósito en la vida. Podéis pensar que son palabras gratuitas que escribo una vez lo he logrado pero no es cierto. Siempre pensé que yo debía estar convencida de lo que hacía, que la acupuntura era todo lo que yo podía darle a mi cuerpo y que era importante escucharlo. 

A parte de esta convicción hay otro tema que considero es vital para reafirmar una buena solidez. Si este reto es compartido con otra persona, tener su apoyo y convicción es vital para recorrer esta carrera. En mi caso mi marido y yo teníamos claro que a pesar del esfuerzo económico pero sobretodo mental para mí, nos manteníamos unidos y con un único propósito: luchar cogidos de la mano. En ningún caso esperamos milagros dónde no puede haberlos ni exigimos responsabilidades a quien no responden. Los problemas médicos recaen encima nuestro por varios motivos (genéticamente, malos hábitos, entornos...) y no podemos culpabilizar a los que nos rodean por ello.

Seguí entonces con la lucha y tras salir del trabajo me sometía a mis sesiones de acupuntura. Realicé el tercer intento de FIV; según mi ginecóloga era mi última opción con óvulos propios pues no podía someter el cuerpo a tanto estrés. Fue muy duro psicológicamente pasar por esta fase de nuevo. En este caso, me extrajeron 7 ovocitos; 5 fecundaron.Teníamos cita de nuevo en la clínica para conocer resultados DGP. Fue una experiencia dura someterse a esta experiencia de nuevo. Estábamos en la sala de espera y salió la Dra con cara sonriente diciendo: "Pero que habéis hecho!?!? Hay 4 buenos!!!!" No se explicaron este cambio en los resultados en tan pocos meses; de todos padecer alteraciones genéticas a 4 perfectamente sanos. Sin lugar a dudas, fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Decidimos transferir dos embriones para aumentar probabilidades que se implantara alguno...y hoy tenemos mellizos en casa! Dos bébés maravillosos fruto de un amor incondicional a la vida. 

Solamente quería añadir un comentario más: durante todo el embarazo y hasta la última semana antes del parto no dejé de visitar a la Dra.Lu...estoy convencida que ese fue el motivo por el cual el parto fue fabuloso y la recuperación excepcional. A día de hoy todavía voy a hacer acupuntura, ésta es la mejor muestra de mi gratificación y mi convicción de que los beneficios de la acupuntura en varios ámbitos son más que evidentes!

Mucha suerte.