Acupuntura y ansiedad

La ansiedad,   en el caso del trastorno de ansiedad generalizada, se describe  como un estado en que la persona afectada se siente abrumada, de forma desproporcionada,  por sus inquietudes y temores, sintiéndose  habitualmente atrapada por  pensamientos negativos, relacionados con presuntas amenazas o peligros en su vida laboral, estabilidad financiera, entorno familiar,  salud, sin que se vea  capaz de liberarse de estas preocupaciones.

Las manifestaciones clínicas, mas habituales, que identifican su presencia son los mareos, sofocaciones, opresión torácica, palpitaciones, dificultades para respirar (ahogos), sudoración excesiva, temblores, diarreas, nudo en la garganta y en el estómago, alteración del sueño, fatiga y dolores musculares, déficit de concentración, desorientación, etc…

Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China la acupuntura es un gran apoyo terapéutico, estando indicada en los casos moderados y en los más graves combinada con la atención psicológica y farmacológica..

En mi experiencia clínica los casos más habituales que he tratado son:

  • Pacientes con antecedentes familiares en los que este trastorno se inicia a edades tempranas, de carácter crónico, donde la acupuntura se complementa con la terapia psicológica y  farmacológica, aportando una mejora notable en su evolución después de años de estancamiento.

  • Pacientes con episodios puntuales debidos a tensiones laborales, restricciones económicas, conflictos de convivencia familiar o conyugales, mujeres angustiadas por su persistente incapacidad para alcanzar el embarazo, ansiedad durante el embarazo, etc… que al ser tratados, mediante acupuntura,  responden  muy favorablemente, hasta el punto de que es muy frecuente, que aquellos que estaban bajo medicación, la reduzcan considerablemente o incluso la eliminen.