Introducción al problema de la infertilidad

En la medicina occidental las causas más comunes que inciden en la infertilidad de las mujeres son entre otras: la endometriosis, los problemas de ovulación, la mala calidad de los óvulos, el síndrome de ovario poliquístico, la obstrucción de las trompas de Falopio, la edad avanzada, la inflamación de los órganos pélvicos, la alteración hormonal, los trastornos inmunológicos y los abortos espontáneos.

En ocasiones  los médicos, especializados en reproducción,  no son capaces de  detectar las causas que provocan la infertilidad de sus pacientes.

Para la MTCh, las causas de infertilidad se conectan con la insuficiencia de Yang de Riñón, el estancamiento de Qi (energía) del Hígado, la insuficiencia del Bazo y la acumulación de flema-humedad.

La MTCh nos enseña, al igual que otras ramas del conocimiento, que simplificar la complejidad es una tarea de extrema dificultad, que requiere un profundo dominio de la materia estudiada, mientras que complicar las cosas sencillas es un error muy común.

Según la experiencia de la Dra. LU (con más de 25 años de trayectoria profesional y especialista en el campo de la infertilidad y afecciones ginecológicas) el útero frío, síndrome objeto de extensa literatura médica en los tratados de MTCh, y el estrés en particular, son 2 de las principales causas de infertilidad entre las mujeres.

El tratamiento de la Dra. LU está enfocado a paliar estas 2 causas mediante:

  • La eliminación del frío interno. Con ello facilitaremos el flujo sanguíneo hacia el útero y los ovarios, mejorando el ciclo menstrual y favoreciendo la calidad de los óvulos.
  • El alivio del estrés emocional. Este factor está presente en muchas mujeres, especialmente al inicio de los tratamientos para la infertilidad y se intensifica, de forma notable, durante el transcurso del ciclo.
    • La "Energía perversa fría" es también conocida en la MTCh como "el primer asesino" de las mujeres. Su efecto contractivo sobre la circulación sanguínea provoca que muchas de ellas presenten frío tanto en las manos, como en pies, naríz, estómago, glúteos y útero.
    • Si estas mujeres se palpan la barriga pueden apreciar, con toda seguridad, que su temperatura es baja. Subrayar que un descenso de un grado de ésta, puede llegar a  reducir el rendimiento del metabolismo hasta en un 12%.
    • El estancamiento de la sangre, que presentan estas pacientes se traduce en una caída de la capacidad del sistema inmunológico, de hasta un 30%, lo que eleva la posibilidad de formación de miomas y contribuye al agravamiento de la infertilidad.

¿Por qué el frio causa tanto daño a las mujeres?
  1. Frío en el estómago: según la MTCh el bazo y el estómago son la fuente de producción de la energía-sangre. El estómago recibe inicialmente los alimentos y líquidos realizando el primer paso de la digestión. Los alimentos digeridos llegan al intestino delgado durante el proceso digestivo. Finalmente, estos alimentos se transforman en energía-sangre gracias a la función de transformación energética. Es un cambio de estado similar al proceso de transformación del agua en vapor. Este proceso se realiza gracias a los enzimas digestivos, muy sensibles a la temperatura, por esta razón, si hay frio en el estómago y la temperatura es baja, se producirá una alteración en su funcionamiento que impedirá que el intestino delgado pueda desarrollar su función de transporte y transformación de los alimentos de forma adecuada, provocando en el paciente una digestión anómala.
  2. Útero frío: en China existe un refrán que dice que "de 10 mujeres, 9 son frioleras"; las mujeres que sufren trastornos ginecológicos como ovario poliquístico, mioma, endometriosis o dismenorea, generalmente registran baja temperatura en el bajo vientre (sobre los 35 grados), circunstancia que repercute negativamente en el rendimiento del útero y ovarios.
La MTCh describe este sindrome como "útero frío".

La zona abdominal, es una región muy importante, ya que por ella circulan los meridianos (canales energéticos) del bazo, estómago, hígado, riñón y los meridianos Ren Mai, Du Mai y Chong Mai (estos 3 últimos nacen en el útero)

Puesto que la sangre, en su recorrido por el sistema sanguíneo, fluye en un 70%  por la cavidad abdominal pélvica y esta es una zona con poca flexibilidad, la velocidad de la circulación de la sangre se enlentece.

Según la MTCh las mujeres tenemos una  constitución física en la que predomina el  yin —que corresponde al frío— y en los hombres el yang —que corresponde al calor— por ello las mujeres tenemos más tendencia a tener frío que los hombres.

Si la temperatura en la zona abdominal es más baja de lo normal, los meridianos que pasan por esta área se bloquean, la circulación de la sangre disminuye, al igual que la velocidad de la eliminación de las toxinas lo que eleva su presencia. Este factor es justamente el origen de muchas de las enfermedades de la mujer, al entorpecer el normal funcionamiento del metabolismo del útero (en la MTCh el  útero, por engendrar el feto, es llamado «palacio del feto»).

El resultado sería como un campo de cultivo  sin purgar, con malas hierbas creciendo de  forma desordenada. En  esta analogía, asimilaríamos éstas a la endometriosis, ovario poliquístico, trompas de Falopio obstruidas, etc.

Además, este desorden, puede influir negativamente en la salud del feto.
 
En mi carrera profesional he tratado numerosos casos de infertilidad, derivados tanto de trastornos orgánicos como  funcionales. En un  elevado porcentaje de los mismos, mis pacientes eran  mujeres frioleras.

Evidentemente la medicina no es una ciencia exacta por lo que no cabe concluir, en ningún caso, que todas las mujeres frioleras presenten dificultades  para concebir,  pero si un elevado porcentaje. 

El Estrés
En nuestra sociedad, la fuerte competencia en el trabajo obliga a las mujeres a hacer un sobresfuerzo mayor en su vida laboral: prolongaciones de jornadas, continuos viajes profesionales en algunos casos, presión por el mantenimiento de su empleo. Si a ésto unimos la aceleración del ritmo de vida, la irregularidad en las comidas, ... la consecuencia es un debilitamiento del sistema inmunológico.

Además, las mujeres con constitución física friolera experimentan una mayor propensión a ser atacadas por lo que llamamos en MTCh la "energía perversa frio-humedad".

Los meridianos Ren Mai y Chong Mai tienden a obstruirse quedando la energía-sangre bloqueada lo que provoca dificultades en la ovulación o implantación del embrión. Por otro lado la falta de un descanso suficiente provoca la insuficiencia de energía-sangre, lo que hace que el útero no esté en condiciones óptimas para engendrar el feto.

A resaltar que diversos estudios sobre la ansiedad han evidenciado que los tratamientos de reproducción generan una alta tensión emocional. El temor a no alcanzar el embarazo y la incertidumbre del resultado  son un factor generador  de estrés que dificulta su consecución  y eleva la tasa de abortos.

Además, las personas con antecedentes depresivos presentan mayores dificultades para concebir.

Una de las virtudes de la acupuntura es aliviar este estado de estrés y ansiedad, lo que la convierte en una eficaz terapia complementaria con los tratamientos de reproducción asistida. La acupuntura puede elevar los niveles de endorfina y reducir la adrenalina y cortisol contribuyendo a que la paciente relaje el cuerpo y su mente.

Y por último,  la reducción de los niveles de estrés es un aspecto primordial para la salud del feto durante el embarazo. Existe una estrecha relación entre los niveles de cortisol de las madres y el feto. Un nivel de estrés elevado durante el embarazo puede aumentar la ansiedad e hiperactividad en el niño.

En su programa de tratamiento para la infertilidad la doctora le propondrá diversas medidas preventivas para mejorar su salud general, así como algunos sencillos ejercicios físicos y una pauta dietética basada en la MTCh.