Adela

Soy Adela y quería compartir mi historia con vosotros.

 Mi marido y yo llevábamos tres años intentando quedarnos embarazados. Yo estaba diagnosticada de ovarios poliquísticos en el 2012.

 En nuestro caso, los médicos no habían determinado ninguna causa concreta de la ausencia de embarazo, por lo que, tras tres intentos fallidos de fecundación in vitro: La primera en el 2013 ,12 folículos, 9 maduros y 0 fecundados. La segunda en abril del 2014 ,22 folículos, 13 maduros y 0 fecundados. La tercera en septiembre del 2014 ciclo natural 1 ovulo maduro ,0 fecundado.

  Nos habían planteado ya la opción de ovodonación. En este punto tanto mi marido como yo nos sentíamos desorientados y tristes, y sobre todo yo, había dejado de confiar en mi capacidad para ser madre.

 

Fue entonces cuando nos recomendaron a la Dra. Lu, y yo empecé a acudir a sus sesiones, una vez por semana. Al cabo de un par de meses la Dra. Lu me propuso hacer un nuevo tratamiento, pero yo aún me sentía insegura, necesitaba volver a confiar en mi cuerpo.

 Seis meses después de estar yo bajo tratamiento, la Dra. Lu consideró oportuno tratar también a mi marido, ya que los dos trabajamos bajo estrés considerable. Él empezó con sesiones quincenales que pronto se espaciaron cada tres semanas.

 Tras más de un año con las sesiones, vimos que nuestra actitud había cambiado, por fin nos sentíamos motivados y con muchas ganas de iniciar un nuevo tratamiento. Así que, siguiendo las indicaciones de la Dra. Lu, propusimos en nuestra clínica de fertilidad que esta vez nos hicieran un tratamiento de baja estimulación (con dosis de medicación muy inferiores a las anteriores veces), con el objetivo de lograr menos óvulos y de mejor calidad.

 Así lo hicimos, y con este tratamiento logramos tres óvulos, todos ellos maduros, y los tres fecundaron. Me transfirieron dos embriones de calidad máxima (10/10), el tercero se tuvo que descartar. Tras confirmar el embarazo, en la primera ecografía vimos que había un embrión perfectamente colocado.

 Nuestro hijo por fin, a mis 35 años, está con nosotros.

 Siempre estaremos agradecidos del trabajo de la Dra. Lu y su equipo.